Wednesday, December 7, 2016

Miami Book Fair 2016. Entrevista

Miami [Un]plugged

Cuando se llega de un país hispanoparlante a Miami lo complicado no es saber inglés, sino el conocimiento que se tenga del español. Los matices que el castellano muestra en el estado del sol parecen inauditos. Por lo menos me llevó mes y medio comprender el lenguaje de los viejos en las filas de Navarro. Juraba que hablaban alguna lengua de Europa del este hasta que uno se me aceró y me dijo sin conocerme: “aserequébolá”. Yo ya había estudiado dos años de cubano con Dainerys pero, como casi siempre sucede, la realidad se impuso a la teoría.
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Si relacionarme con el cubano resultó difícil con todo e introducción previa, los primeros acercamientos al colombiano, peruano, guatemalteco, hondureño, venezolano, argentino y al español de España fueron pruebas complicadas que la ciudad me imponía a cada momento. A los gringos los puedes despachar con frases hechas que aprendes en los cursos de inglés o en Black Mirror. En cambio con los latinos tienes que entablar conversaciones extrañísimas que pueden empezar con un simple: “Y entonces…”

La babel castellana que encontré entre el sol, las playas y los convertibles me permitió comprender la riqueza de la hispanidad y también la riqueza de esta ciudad. Si existe una capital iberoamericana en el mundo, esa es Miami. Se trata de un espacio que muestra siempre un rostro hermoso, pero cuya belleza está montada sobre rincones tan oscuros como sórdidos. La combinación entre una y otra vereda ha seducido, por décadas, tanto a turistas como a cosmopolitas, tanto a criminales como a diversos artistas, tanto a empresarios como a escritores.

Este panorama inaudito es el que Suburbano Ediciones presenta en Miami [Un]plugged, una antología de ensayos y crónicas de autores miamenses, es decir, de autores de todos los rincones de la hispanidad que han encontrado un hogar en las costas del sur de Florida. La alineación de primer nivel internacional se encuentra compuesta por Luis de la Paz, Rodolfo Pérez Valero, Anjanette Delgado, Pablo Cartaya, Raquel Abend Van Dalen, José Ignacio Valenzuela, Lourdes Vázquez, Carlos Pintado, Camilo Pino, Gastón Virkel, Carlos Gámez Pérez, Héctor Manuel Castro, Grettel Jiménez-Singer, Andrés Hernández Allende, Daniel Shoer Roth, Gabriel Goldberg, Enrique Córdoba, Jaime Cabrera González y Juan Carlos Pérez-Duthie.

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Cada uno de los involucrados narra su relación con Miami, por lo que el libro ofrece un gran abanico de temas, situaciones, experiencias, que sin duda enriquece la mirada sobre esta región, alejada de clichés ligados a la superficialidad. Los textos van desde la muerte de Bob Marley en estas mismas playas, hasta la vida del Premio Nobel Isaac Bashevis Singer que, por su desconfianza senil, llegaba todos los días en limusina a ofrecer sus clases de escritura creativa en la Universidad de Miami.

A la par, en el libro se presentan revanchas personales, robos de bicicleta, mudanzas que tienen a la serie de Miami Vice como motor primigenio. También abundan las historias criminales de Al Capone y de narcos sudamericanos que igualmente disfrutaron del encanto de la ciudad. Historias sobre la televisión hispana hecha desde estos lares, de encuentros generacionales en medio de la nostalgia y de catástrofes por venir que harán que, como buena rockstar, Miami muera joven.

Historias de migración, de flores, de música, de dolor y de muerte. Historias de viaje, de sueños, de ilusiones, de amor y encuentros con una literatura, viva y vibrante, en medio del sol, las tiendas de diseñador y los cuerpos fitness. Sí, aquí, en este lugar paradisíaco donde se supone que el arte y la literatura deben de estar excluidos porque no encajan con el maquillaje del ambiente, pero que con Miami [Un]plugged se demuestra que las letras miamenses, tan diversas como sus habitantes, son una realidad cosmopolita por naturaleza.

Hernán Vera Álvarez y Pedro Medina León son los encargados de la antología que puede adquirirse en todo el mundo por medio de la siguiente dirección: http://suburbano.net/. Vera y Medina, junto a Gastón Virkel y Andrés Pi Andreu, también son los artífices del movimiento literario en español más importante de las últimas décadas en Estados Unidos y que bajo la rúbrica de “Grupo SEd” amagan con cambiar por completo el panorama internacional de las letras en castellano. De Miami para el Mundo.
 
 
                                                                                                               
 
 
 review de Xalbador Garcia para Vientre de Cabra
 

Thursday, November 24, 2016

Landrú, el amante asesino de París



"Señor de 45 años, solo, sin familia, con 4 mil francos de renta, desea casarse con dama de edad y situación económica similares. Responder a C.T.45 Jal".
 
Durante años el aviso se repitió en las páginas del Petit Journal. Eran tiempos malos, acaso como todos, pero con un detalle que profundizaba esa llaga, los hacía más sangrientos: la Primera Guerra Mundial. Las bajas se contaban por millones: los soldados con una educación para la guerra del siglo XIX no estaban preparados para ese conflicto que había comenzado en 1914 y en el que se utilizaban por primera vez aviones y globos dirigibles, tanques, granadas y armas biológicas como el gas mostaza y el fosgeno.

Los hogares de París se volvían fríos, los atardeceres de una soledad insoportable. Quien mejor sabía del tormento que padecían las viudas de la guerra era un hombre pequeño, de suaves maneras, con una barba en forma de daga: Henri Desiré Landrú.

En un lapso de cinco años el francés logró estafar a 293 mujeres. Aquellas que más lo amaron, que su vanidad se vio recompensada por los halagos y regalos más bellos, recibieron como último premio la muerte.

Para cada nueva cita Landrú utilizaba nombres y oficios distintos. A veces era el respetado doctor Fréymet, otras el geómetra Dupont o el ingeniero naval Lucien Guillet. Lo que nunca cambiaba era la manera de matar: a sus víctimas les daba veneno y luego las descuartizaba para finalmente incinerar los restos.

La primera víctima del primer asesino en serie de la historia de Francia – mató a once mujeres– se llamó Jeanne Cuchet. Viuda, con 39 años y un hijo de 17, la mujer se enamoró del inspector de correos Raymond Diard, la identidad que Landrú eligió para la ocasión. La mujer y el adolescente desaparecieron el 4 de enero de 1915. El asesino se hizo de 5.000 francos.

Además de cálido y hábil para detectar la debilidad en el otro, Landrú era un hombre obsesivo con las cuentas. En libretas de cuero negro llevaba puntillosamente cada uno de los gastos del día como las señas de sus amantes. Bajo el título 'Affaires en reserva' anotaba: “Señora Buisson. Tiene un hijo de 19 años en Bayona. Se casó con un hotelero. Era criada para todo servicio, sin fondos. A la muerte del viejo, liquidó los muebles y se llevó consigo el dinero ahorrado en cuenta bancaria. Celos de familia. Entrevistada el 14. Escribirá".

Landrú fue perfeccionando sus citas como el lugar del crimen. Para que todo resultara menos sospechoso –el asesino tenía una esposa e hijos– alquiló una casona en Gambais, en las afueras de París.

Un hombre puede ser riguroso con su vida, lo que no logra jamás, lo inevitable, es controlar el azar. Una tarde de invierno la hermana de una de sus víctimas vio salir a Landrú de una conocida tienda de obras de arte de la Rue Rivoli. La mujer fue con la policía hasta el local donde el asesino había dejado sus datos para que le enviaran la pintura que había comprado.

El 13 de abril a las 9 de la noche Landrú fue sorprendido mientras escuchaba música con Fernande Segret, una de sus amantes. Entre las ropas la policía halló una de sus libretas negras.

En la casona de Gambais estaba el resto: cajones llenos con cartas perfumadas, recortes de diarios, libretas de contabilidad. Y también cien kilos de cenizas, 996 gramos de huesos humanos como falanges, rótulas, fragmentos de mandíbulas. Los investigadores pudieron comprobar al menos la identidad de once mujeres.  

Landrú nunca negó los robos, pero sí los asesinatos. La justicia francesa no le creyó y fue condenado a la guillotina. El 25 de febrero de 1922 la cabeza de Landrú rodó por el patio de la prisión de Versailles. Dicen que esa tarde en París algunas mujeres lloraron su muerte. 
 
 
                                                                                          Vera
 
Perfil de Landrú Suburbano.net
 
 
 

 

 


Thursday, November 10, 2016

El Salvador: la historia de una masacre


 
La historia siempre se escribe desde el presente. Jorge Galán (San Salvador, 1973) decidió investigar sobre un oscuro incidente durante los años turbulentos de la transición a la democracia en su tierra. La noche del 16 de noviembre de 1989 un grupo de hombres armados entró en las instalaciones de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y asesinó a seis jesuitas y dos mujeres a sangre fría. Por la masacre el gobierno culpó al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), pero siempre hubo sospechas sobre esa acusación.

 
En ese entonces Galán era un adolescente de 16 años que escribía poemas en secreto. El asesinato de aquellos jesuitas le hizo recordar otro que todavía estaba muy fresco: el del arzobispo Óscar Romero. La investigación de Galán –un reconocido poeta que ha ganado, entre otros, el Premio Casa de América de Poesía Americana 2016–  concluyó en Noviembre (Tusquets), un libro que recobró el interés sobre la masacre en Centroamérica a la vez que lo condenaba al exilo: el autor recibió amenazas de muerte que lo obligaron a pedir asilo político en España.
 
“Mis días aquí no son malos, o, más bien, no lo son ahora”, confiesa Jorge Galán en entrevista exclusiva para el Nuevo Herald. Por estos días, el libro, que hace muy poco se publicó en España, obtuvo el Premio Real Academia Española (RAE), y ya hay propuestas para que se lleve la historia al cine. Sin embargo, la distancia siempre es un traje incómodo para el exiliado.
 
 “También es cierto que uno nunca puede acostumbrarse a estar lejos. Mi mente está todos los días en San Salvador”, asegura. “Y no parece que ese sentimiento de pérdida disminuya, al contrario. Lo extraño todo. Antes, nunca quise marcharme de mi país. Si lo hice, fue obligado por las circunstancias. Y volveré en cuanto pueda, eso no lo dudo. No pertenezco a ningún otro lugar. Ha sido siempre así y así será, aunque esté lejos”.
 
Noviembre es una investigación cuidadosa que se mete entre los laberintos judiciales que intentaban cerrar la verdad del caso. La calidad de narrador, de poeta que sabe el peso exacto de las palabras, es indudable en este trabajo de no ficción.  
 
“La investigación dio inicio mucho antes de que supiera que quería escribir un libro”, recuerda Galán. “En el año 1991, entré como estudiante a la UCA, y conocí a mucha gente que había convivido con los jesuitas asesinados y me hablaron de ellos. La figura del sacerdote Ignacio Ellacuría continuaba presente más que la del resto. Aquella seguía siendo su universidad, y su historia, conmovedora, seguía estando en aquellos pasillos. Años más tarde, profundicé en mi investigación y entrevisté a muchísima gente. Algunas me contaron historias que utilicé en el libro, otras, algún detalle, o incluso cosas que solo utilicé como contexto, sobre todo de la vida en la clandestinidad. Así que no sé cuándo empecé a investigar, no con exactitud, pero debo decir que ninguno de mis libros me ha llevado tantos años”.
 
Hubo mucha gente que le dijo a Galán que no debía escribir el libro. Y mucha otra, que no quiso ser mencionada. Pero otros, como los sacerdotes José María Tojeira y Jon Sobrino, no tuvieron miedo y hablaron sobre aquella maldita noche. En la investigación surgió un dato revelador, la declaración del ex presidente Alfredo Cristiani que confesó que había sido el ejército el autor de las muertes de los jesuitas.
 
“Habían transcurrido veinticinco años de silencio y quizá sintió la necesidad de contar su versión de los hechos, y quizá, además, sintió que no corría peligro alguno en enfrentarse a esa parte de su pasado”, comenta sobre el por qué de la declaración del expresidente recién ahora. “Sus razones no me las dijo. Así que lo que yo puedo decir al respecto solo son meras especulaciones”.
 
Lamentablemente los asesinos del sacerdote español Ellacuría y sus compañeros están libres, con excepción del general Montano, preso en Estados Unidos, que sí puede ser extraditado a España.  Sobre la posibilidad de que los culpables tengan una condena o sean extraditados, el escritor es pesimista.
 
“El gobierno de El Salvador ha negado en dos ocasiones distintas la extradición de los militares acusados del asesinato”, informa. “No ha mostrado interés en hacer justicia ni en este ni en otros casos parecidos a este. La impunidad en mi país es alarmante. Tanto que afecta toda la sociedad y nos hemos convertido en una silueta de país, un cascarón vacío, o lleno solo de sombra”.
                                                                                  
                                                                                       Vera

 

 
Entrevista Jorge Galán El Nuevo Herald

 

Sunday, November 6, 2016

Miami (Un)plugged: una antología que busca darle luz a la literatura hispana de Miami

 
El libro reúne autores de Argentina, Colombia, Puerto Rico, Venezuela, España, entre otros, quienes "abarcan desde distintas miradas una ciudad tan compleja como lo es Miami".
 
Cada año, miles de personas llegan a Miami desde toda Latinoamérica y España. Algunos echan raíces en la llamada Capital del Sol; para otros es solo un punto de comienzo en su travesía por Estados Unidos.

Es por eso que esta ciudad se caracteriza por ser el epicentro de la cultura hispana dentro del territorio estadounidense. Aquí el idioma que predomina no es el inglés, es el español. Y la literatura hispana va tomando la importancia que merece gracias al esfuerzo de talentosos escritores locales. Los escritores Pedro Medina León y Hernán Vera Álvarez se dieron a la tarea de crear Miami (Un)plugged, una antología en la que varios escritores hispanos, a través de sus textos, "traman una red de íntimas reflexiones" sobre Miami, una ciudad donde "se mezcla el humor y la mirada lúcida, la melancolía y el dato revelador".

"Luego de publicar Viaje One Way, que es una antología de ficción sobre la ciudad, sentimos que de parte de los lectores había más ganas de saber sobre Miami y sobre autores que escriben en español en los Estados Unidos", le dijo Vera Alvarez, uno de los editores del libro, a Univision23.com.Cada año, miles de personas llegan a Miami desde toda Latinoamérica y España. Algunos echan raíces en la llamada Capital del Sol; para otros es solo un punto de comienzo en su travesía por Estados Unidos.





Es por eso que esta ciudad se caracteriza por ser el epicentro de la cultura hispana dentro del territorio estadounidense. Aquí el idioma que predomina no es el inglés, es el español. Y la literatura hispana va tomando la importancia que merece gracias al esfuerzo de talentosos escritores locales.
 
Los escritores Pedro Medina León y Hernán Vera Álvarez se dieron a la tarea de crear Miami (Un)plugged, una antología en la que varios escritores hispanos, a través de sus textos, "traman una red de íntimas reflexiones" sobre Miami, una ciudad donde "se mezcla el humor y la mirada lúcida, la melancolía y el dato revelador".
 
En el deseo de estos dos escritores por crear algo distinto, nació la idea de crónicas de no ficción y ensayos personales a través de los cuales los autores (residentes en Estados Unidos) abarcan desde distintas miradas una ciudad tan compleja como lo es Miami.
 
"La antología tiene autores que viven o han vivido en Miami. Son de América Latina, Estados Unidos y España", explicó Vera. "Esa pluralidad de voces es la que una buena antología debería tener. Y Miami (Un)plugged la tiene".
 
Para la escritora venezolana Raquel Abend Van Dalen, quien actualmente vive en Nueva York pero tiene una conexión directa con Miami, escribir la crónica que comparte en Miami (Un)plugged le brindó una nueva oportunidad de contar algunos recuerdos de esa etapa de su vida.
 
"Narrar esta crónica me dio la oportunidad de "reescribir", a través de escenas puntuales, una época complicada de mi vida. Nada es fácil cuando se migra, absolutamente todo se vuelve doloroso, por el simple hecho de que el proceso migratorio desgarra", puntualizó Abend Van Dalen.
 
"Y, para mí, Miami es una ciudad pesada, extraña, que recibe decenas de personas desgarradas al año".
 
El libro cuenta con autores de Argentina, Colombia, Perú, España, Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Chile y Estados Unidos, destacó Medina, quien también es editor y director del portal Suburbano y del sello editorial Suburbano Ediciones.
 
"Lo que realmente nos interesa es dar a conocer a los escritores que hay en Miami", dijo Medina León. "Para nosotros es muy importante mostrar la literatura que se produce en Miami, porque es una literatura camaleónica, asimilada tanto en fondo (temática) como en forma (lenguaje) a esta ciudad".
 
El próximo 28 de octubre, en la librería Altamira, ubicada en el 219 de Miracle Mile en Coral Gables, se llevará a cabo una lectura con los autores que colaboraron en Miami (Un)plugged. A partir de las 8:00 pm podrán disfrutar de las historias que estos escritores hispanos tienen para contarle.
Además, tendrán otra lectura el martes, 15 de noviembre durante la Feria Internacional del Libro en Miami.
 
 
Jabneel Diaz para Univision
 

La “red pop” del Suburbano de Miami

Miami resulta ser una ciudad tan grande como para que en ella quepan las fotos gigantes de Raphael y José Luis Perales anunciando sus conciertos en pleno centro de la ciudad, para albergar la feria del libro más grande de Estados Unidos (aunque muchos se quejen de que aun así es demasiado pequeña), para comer baleadas hondureñas, sancocho colombiano y tomarse una Estrella de Galicia, y también para ser la base de operaciones de uno de los proyectos literarios independientes en español más ambiciosos del país norteamericano.
 
Hace poco más de seis años nació en Miami Suburbano. De la mano de dos emigrantes, el escritor peruano Pedro Medina León y el ingeniero argentino Eduardo Villanueva, echó a andar la revista que comenzaba a reivindicar la literatura y la cultura hispanoamericana en la ciudad. Haciendo honor a su polisémico nombre –subterráneo, suburbial, oscuro-, Suburbano empezó como un modesto blog que al poco tiempo obtuvo más repercusión de la que sus creadores esperaban. El crecimiento de Suburbano, sin embargo, no se mide sólo en término de lectores. Los editores de la revista también ensancharon la ambición de su proyecto. De abrir una ventana cultural en la ciudad de Miami, Suburbano pasó a convertirse en una revista que se leía en todo Estados Unidos y que lideraba el escaso número de este tipo de publicaciones en español en el país.
 




En Suburbano puede leerse sobre literatura, pero también sobre el Armageddon Trump, el arte de improvisar en música o el mundo después del Brexit. “Suburbano es una de las contadas publicaciones que se encarga de la literatura escrita en español creada en Estados Unidos en clave pop. Pero incluye y a la vez excede la literatura”, explican los editores, para quienes el eclecticismo es base y virtud. Los artículos salen a la luz gracias a la generosidad de autores, consagrados y noveles, que escriben desde diferentes lugares del mundo hispanohablante. El Suburbano de Miami, en tierra de todos y tierra de nadie, se postula como punto de contacto entre todas las culturas hispanohablantes, o, como dice Hernán Vera Álvarez, escritor argentino que se sumó al proyecto hace un par de años: “Suburbano ha extendido un puente, o si quieres, una red pop.”
 
Hoy, la revista no sólo va camino de cumplir sus propias expectativas, sino que las desborda. Los editores de Suburbano promueven la cultura en español en Miami en la mítica librería Books and Books, organizan eventos allá donde les dejan (son muy persuasivos) y hasta han creado hasta un festival literario, Escribe Aquí, que en 2015 consiguió congregar a escritores locales e internacionales y atrajo, según cuentan con orgullo Pedro Medina León y Hernán Vera Álvarez, a más de doscientos visitantes. La segunda edición del festival ya se está preparando y será en septiembre.
 
Quizá uno de los mayores indicadores de crecimiento del proyecto sea la creación del sello Suburbano Ediciones. La editorial busca autores que escriban en Estados Unidos “una literatura que se corra del eje habitual de la narrativa escrita en español”. Y los libros se entienden en Suburbano como un objeto donde todos sus componentes están integrados para “crear un debate de ideas y estético”. Por eso la editorial acaba de cambiar de imagen gracias al diseñador y guionista Gastón Virkel. En Suburbano quieren que sus libros puedan identificarse a primera vista y que “la tapa sea el espíritu de la historia que está dentro”.
 
Suburbano se ha abierto camino en el árido terreno de la cultura en español en Estados Unidos, pero no están solos. Además de los grandes grupos editoriales, proyectos como el de Sudaquia, La pereza, o la revistas Viceversa y Literal, por ejemplo, se suman a la escasa lista de la literatura en español en EEUU. Cada publicación desarrolla su proyecto de manera independiente, pero a veces sacan a flote proyectos conjuntos. El Premio Equis de Novela, cuyos receptores han sido Nicolás Méndez en 2014 y Flor Canosa en 2015, fue creado al alimón por Specimens-Mag, Editorial El Cuervo y Suburbano Ediciones.
 
Por si todo eso fuera poco, el equipo de Suburbano también está a cargo de Books Marketplace, un portal que actúa como distribuidora en EEUU de ebooks en español de distintas editoriales estadounidenses y extranjeras. La idea del Marketplace surgió para subsanar uno de los principales obstáculos para la difusión de la literatura en español en Miami/EEUU que identifican en Suburbano: los canales de distribución. “La idea del Marketplace es contribuir a que la literatura de escritores hispanos en Norteamérica circule por todo el mundo, introduciendo también en los EE.UU. obras de autores españoles y latinoamericanos que muy difícilmente cruzarían las fronteras”, confiesan los editores.
 
En Estados Unidos hay más de cuarenta millones de hispanohablantes, pero para Vera, nuestro idioma está aún visto como un “idioma de cocinas”. Eso, a pesar de que las webs de las universidades y del gobierno pueden a menudo configurarse en español, dato que hace patente que el español puede luchar por reivindicar su puesto como lengua de cultura en el país. La tradición literaria de Miami en términos hispanos no es inexistente, como recuerda Hernán Vera: “Si hablamos de referencia sobre la literatura escrita en español, la primera es la diáspora cubana. Hubo y hay muy buenos escritores. Luego vienen los autores del resto de América Latina, como el argentino Mario Diament o el peruano Jaime Bayly. Hubo otros que vivieron muchos años y luego se fueron, como el colombiano Tomás González.” El problema, para el autor de Grand Nocturno, es que la mayor parte de los inmigrantes de Miami no eran de por sí lectores y las nuevas generaciones suelen acercarse a los libros en su idioma dominante, el inglés.
 
El proyecto de Suburbano contribuye a abrir espacios para que la realidad de la literatura en español cambie en español, pero también a dar una imagen más compleja de Miami, que muchas veces sólo muestra su cara más “sosa y superficial”. Aunque todo ese esnobismo que ha hecho famoso a Miami en el mundo sin duda existe, en Suburbano no se resignan a aceptar que la silicona eclipse las otras facetas de Miami y muchos menos que  la frivolidad asfixie sus posibilidades de mejora. La literatura que se escribe en Miami, dicen los editores, “es una de las más genuinas que se está escribiendo en el país”. Y no sólo eso, sino que consideran que en esa literatura se está creando “algo propio, autóctono, muy valioso”, que sintetiza dos culturas y no recurre al chovinismo nacional. Sea como sea, el proyecto es una osadía y merece la pena acompañar a los valientes en el viaje, aunque sea bajo tierra.


Entrevista de Alba Lara Granero, Culturamas, España

Sunday, October 30, 2016

Ensayos y crónicas personales de 21 escritores de Estados Unidos


La idea central de Suburbano Ediciones es intentar “reivindicar la literatura hispanoamericana en Estados Unidos y difundir las artes en todas sus formas”. Sus figuras centrales son el escritor peruano Pedro Medina León (1977), autor entre otras de las novelas Mañana no te veré en Miami y Lado B y el escritor y dibujante argentino Hernán Vera Álvarez (1977), quien ha dado a conocer los libros de cuentos Grand Nocturno y Una extraña felicidad (llamada América), ambos autores, de hecho, han conseguido convertir la editorial y la revista digital del mismo nombre en un referente cultural de carácter internacional.

Su más reciente entrega es el libro Miami (Un)plugged, una interesante antología de ensayos y crónicas personales sobre el Sur de la Florida, escritos por 21 escritores de distintas nacionalidades residentes en los Estados Unidos. Sus editores recalcan que no se trata de un libro de ficción, sino en una recopilación de ensayos y crónicas personales, ambientados en Miami Beach, La Pequeña Habana y el Downtown de Miami.




Todos los textos son aportados por escritores que dejaron atrás sus países por razones económicas, políticas o por la simple aventura. “Cada uno de los ensayos y crónicas personales de esta antología trama una red de íntimas reflexiones, escenas de una ciudad de los Estados Unidos donde se mezclan el humor y la mirada lúcida, la melancolía y el dato revelador”, se apunta en la nota publicitaria.

Hay trabajos de destacados y conocidos escritores, algunos con una larga trayectoria, como Anjanette Delgado (Puerto Rico), José Ignacio Valenzuela (Chile), Daniel Shoer Roth (Venezuela), Luis de la Paz (Cuba), Gastón Virkel (Argentina), Enrique Córdoba (Colombia), Rodolfo Pérez Valero (Cuba), Camilo Pino (Venezuela), Lourdes Vázquez (Puerto Rico), Carlos Pintado (Cuba), Héctor Manuel Castro (Colombia), Carlos Gámez Pérez (España), así como de los antólogos, entre otros. Suburbano nació en el 2009 como una publicación periódica digital, y de inmediato comenzó a editar textos para plataformas virtuales. Su primer proyecto de envergadura fue el libro Viaje One Way, una antología con relatos de 12 narradores de Miami, con la que obtuvo el premio Artes Miami Award, como el Mejor Libro del Año 2014.

 Las 274 páginas de Miami (Un)plugged tienden un necesario puente intercultural e intergeneracional y con este esfuerzo se da otro paso, un buen paso, hacia la integración cultural en un área ya de por sí multicultural y multiétnica. Son textos que reflejan múltiples contrastes, variados estilos, perspectivas e inquietudes, pero que tienen en común que todos nacieron de una experiencia personal. Con este libro, los editores han logrado servir de enlace entre Estados Unidos, España y Latinoamérica.

 De acuerdo a Hernán Vera Álvarez: “con Miami (Un)plugged hicimos una antología de periodismo, que es la primera en su tipo que se edita, donde hay historias fuertes, emotivas, textos que hablan de distintas formas de esta ciudad”.

Completan la lista de autores participantes: Raquel Abend van Dalen (Venezuela), Pablo Cartaya (Estados Unidos), Grettel Jiménez-Singer (Cuba), Gabriel Goldberg (Argentina), Jaime Cabrera González (Colombia) y Juan Carlos Pérez-Duthie (Puerto Rico). Pedro Medina León, afirma que: “En los últimos años hay un boom de la narrativa de no ficción en el continente: Miami (Un)plugged es una excelente confirmación”. 


José Abreu Felippe, El Nuevo Herald

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Sunday, September 25, 2016

"Miami (un) plugged", radiografía de una ciudad que dicen que se va a hundir

 Una Miami alejada de los tópicos, donde la gente se suicida y teme que el mar se trague la ciudad o un gran huracán la destruya, es la que muestra la antología "Miami (un) plugged", que reúne textos de no ficción de 21 autores, cubanos, venezolanos, colombianos y puertorriqueños entre ellos.
 
El libro de Suburbano Ediciones, que se presenta hoy en una nueva librería especializada en publicaciones en español, no es para nada "edulcorado". La Miami de playas y palmeras brilla por su ausencia.
 
Los editores, Pedro Medina León y Hernán Vera Álvarez, convocaron a los autores bajo la premisa de la sinceridad y del orden (o desorden) interior que esta extensa urbe ha dejado en cada uno de ellos, emigrantes o hijos de emigrantes hispanos.
 
"Hace dos años sacamos una antología de ficción ("Viaje One Way", Suburbano, 2014) que tuvo mucha repercusión en los lectores y nos dimos cuenta de que querían saber más de Miami", comentó Vera Álvarez.
 
Para esta entrega eligieron un género muy en boga, la "crónica de no ficción", además de otro que no se practica mucho en la narrativa en español, pero sí en inglés, que es el "ensayo personal".
 
"Miami (un) plugged", dicen los editores, versa sobre una ciudad desconectada y conectada a la vez. "Queríamos también dar a conocer voces muy buenas que están un poco ocultas", apuntó Vera Álvarez, "con encargos a escritores específicos que narraran algo que los haya marcado en su relación con la ciudad. También que fueran textos inéditos".
 
Productora de televisión, narradora y con un punto de vista literario feminista ("sin agenda de activismo", aclara), la puertorriqueña Anjanette Delgado llegó a Miami en 1992 procedente de Atlanta, pocos días después de haber pasado el devastador ciclón Andrew.
 
Su crónica "En Miami también hay muerte" se basa en trasmitir los pésimos efectos de una ciudad "achicharrante", donde no se ven cambios de estaciones, y lo ilustra a partir de un suicidio que ocurre en su ámbito familiar.
 
No sabe si se quedó más tranquila después de escribirlo, "pero sí es importante poner nombre a las cosas...".
 
Autora de la novela "La clarividente de la Calle Ocho" (Suma, 2014), Delgado odió -según sus palabras- a Miami durante cinco años, al punto de no poder escribir nada sobre la ciudad. Su aterrizaje fue en la calle Española Way, de South Beach, donde compartió una habitación de 20 dólares la noche con prostitutas.
 
"Quiero a Miami, pero también me da coraje. Los escritores vivíamos muy solos. No había nada más allá de la librería Books & Books. Pero ya estamos encontrando pequeñas estructuras para vernos. Antes no había razón para escribir en español", comenta Delgado, muy orgullosa de participar en la antología.
 
El venezolano Camilo Pino, más novelista que cronista y autor del texto "La gran inundación", aseguró a Efe que no fue su intención asustar a nadie.
 
"La literatura apocalíptica existe desde la Biblia", recuerda. "Se supone que en realidad nos vamos a inundar. Sigo fascinado por esa ceguera, por esa obstinación de no darnos cuenta de lo que tenemos enfrente", alerta.
 
Según se lee en su ensayo, "Miami ha desaparecido dos veces. La primera en 1926, cuando (un huracán) se la llevó entera. La segunda en 1992 cuando el (...) Andrew borró todo vestigio de civilización al sur de la US1. (...) Somos una ciudad acostumbrada a morir", escribe Pino, que hoy trabaja en Telemundo.
 
Hay de todo en el libro. Crónicas existencialistas como la del ciclista que entrena en Homestead ("La Vaca", de Gabriel Goldberg); también recuerdos divertidos y un mapa histórico de Miami Beach, firmado por el escritor y periodista colombiano Jaime Cabrera González) para quienes no conocen cómo se fundó el, quizá, balneario más famoso del mundo.
 
Pero lo que no deja de asombrar es la convergencia de los autores en dos momentos que marcaron un antes y un después en Miami: la serie televisiva "Miami Vice", de los años ochenta, y el paso del huracán Andrew, en 1992.
 
El periodista cubano Andrés Hernández Alende recuerda en este libro cómo dejó Nueva York por culpa de "Miami Vice". Su crónica es un desesperante viaje en automóvil por la Interestatal I-95, sin encontrar alojamiento en ningún hotel de carretera para llegar, exhausto, a Miami, y pedir en la primera cafetería "Dos coladas para Sonny Crockett", el detective de la serie.
 

Jorge Ignacio Pérez, La Vanguardia, España

Sunday, September 4, 2016

Una copa con Hernán Vera Alvarez

El objetivo es atractivo y desafiante: “embriagar” con una copa de vino al escritor que cada cual lleva dentro, y lograr que se exprese con total libertad. Ese es el propósito de la serie Tómate una copa y escribe mejor, que coordinan la Feria del Libro del Miami Dade College y la librería Books & Books del Arsht Center.
La clave del éxito de esta tertulia depende de la habilidad de su conductor invitado, para motivar (“embriagar” realmente), al público asistente. En la tertulia de este mes, Baco será el escritor argentino Hernán Vera Álvarez (Buenos Aires, 1977), quien a partir del tema: Escritura del Yo: cuando tu vida se vuelve una ficción verdadera, intentará arrancar “las historias que uno lleva a cuestas y que a veces por muchos motivos no puede sacar”, señala el escritor, para luego añadir: “si en las dos horas que dura el taller interactivo logro que los asistentes hagan realidad su sueño, entonces, todo será un éxito”.
Vera Álvarez es un escritor irreverente y moderno; lúcido en su visión de lo que considera su realidad y un narrador con garra. Sus libros Una extraña felicidad (llamada América), ¡La gente no puede vivir sin problemas! y la colección de relatos Gran nocturno, que ya va por dos ediciones, muestran a un hombre que vive la vida como una gran aventura, donde el torbellino de las situaciones extremas lo llena de vitalidad.
Para conducir Tómate una Copa, recurrirá al mecanismo de hacer que el público explore episodios personales, experiencias de vida en su país de origen y en Estados Unidos, hasta alcanzar un genuino desbordamiento de las emociones y las ideas. Cada participante tendrá varias sesiones de 10 minutos para escribir su narración, compartirla con el resto de los asistentes e intercambiar criterios con el conductor. El resultado de lo logrado, lo evalúa el propio participante.
En Miami no hay una tradición de talleres literarios, por lo que esta iniciativa de la Feria es realmente inspiradora y estimulante para muchos, que ven la oportunidad de compartir sus inquietudes en grupo y en presencia de un escritor profesional, incluso de varios escritores, pues a la tertulia suelen acudir escritores como público.
Para Hernán Vera Álvarez, la “escritura del yo”, es muy importante. “A partir de la autoficción, conocida también como la escritura del yo, se nos brindan las herramientas con las que, a partir de los elementos de la vida, elaborar un cuento o un poema, teniendo esas vivencias como rompimiento”. Ese desdoblamiento del yo interior recurre esencialmente a recuerdos para desarrollar una historia. En esencia, la literatura se nutre mucho del pasado, con el fin de lograr textos que pueden ser biografías, testimonios, o crear ficción a partir de experiencias personales o escuchadas.
Durante el encuentro, Vera Álvarez pondrá como ejemplo a autores que considera fundamentales en ese yo creativo, como Jorge Luis Borges, Héctor Bianciotti, Joe Brainard, Roberto Bolaño y Fernando Vallejo. Escritores que de alguna manera hicieron de sus vidas una ficción verdadera. “El verdadero escritor habla de su vida, pero usando los recursos estilísticos de la ficción”, apunta. El conductor del taller está convencido que “es importante bucear continuamente en la vida de uno mismo”.
El escritor argentino, que reside en Miami desde 2000, señala que Miami es una ciudad muy rica en historias creativas que están dando vueltas en la gente, que muchas veces tiene el deseo de narrarlas, pero les falta el impulso. “Yo trataré de estimular esos deseos y aspiro a que lo hagan desde bien adentro. Es desde ahí que surgen los mejores resultados”.
La serie Tómate una Copa, ya tiene una larga trayectoria. Destacados escritores como Anjanette Delgado, Juan Carlos Valls, Pedro Medina León y José Fernández Pequeño, entre otros, lo han conducido. Todos, mediante diálogos, lecturas y ejercicios, consiguen que los asistentes logren soltar su mano, su imaginación y su yo interior, para tejer en unos minutos un texto que luego comparten con los otros asistentes. Es, sin duda, una experiencia muy edificante y útil para los escritores noveles.
Verá Álvarez, que dictará este curso por primera vez, suele contrastar con frecuencia su Buenos Aires natal con su ciudad de adopción, Miami. “Vivo en Miami porque es una ciudad muy distinta a Buenos Aires; yo vengo de una ciudad con cines, teatros, muchas librerías, en la que las mujeres cuando tienen un problema van al psicoanalista, mientras que en Miami van de shopping”. Luego agrega que le apasiona Miami por sobre otros lugares en Estados Unidos, porque: “aquí rige la cultura latina, y eso la hace muy interesante. Pocas ciudades te dan la oportunidad de enfrentarse en un escenario tan diverso”.
La serie Tómate una Copa es coordinada por Books & Books, la Feria Internacional del Libro de Miami, y para esta presentación se cuenta también con el patrocinio de la revista y sello editorial Suburbano.

                                                                        

Entrevista de Luis de la Paz, El Nuevo Herald


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Tuesday, July 12, 2016

La novela del chavismo



¿En qué momento se había jodido el Perú?”, se pregunta Santiago Zavala en Conversación en La Catedral, la novela de Mario Vargas Llosa, y no encuentra, no puede hallar respuesta. Sabe íntimamente que la solución a ese enigma toca cuestiones muy dolorosas. Si el comienzo del libro del Nobel de Literatura es memorable, sin duda, es porque esa pregunta le cabe a cualquier país de América Latina.

Alberto Barrera Tyszka (Caracas, 1960) escribió en Patria o muerte un retrato de la Venezuela en tiempos de Hugo Chávez, cuando la enfermedad del mandatario hacía metástasis en la sociedad para dividirla ciegamente. Con este trabajo, el autor, que también es guionista de televisión, poeta y cronista, ganó el Premio Tusquets Editores de Novela 2015.

Barrera Tyszka es autor de las novelas También el corazón es un descuido, La enfermedad (Premio Herralde, 2006) y Rating, como de los libros de cuentos Edición de lujo, Perros y Crímenes.


En el siglo XXI el “Patria o Muerte” que la izquierda proclamaba décadas atrás suena bastante irónico. ¿En Venezuela el título de su novela se entendió del mismo modo?

Creo que la consigna tiene para nosotros otro significado, otra dimensión. Quizás con una dimensión más paradójica. Chávez si se tomó en serio la consigna. Sí se propuso resucitar e implementar el modelo de la revolución cubana, sin matices, como si el tiempo no hubiera pasado. Como digo en la novela, Chávez trató de convertir a Venezuela en un parque temático que recreaba la izquierda de los sesenta. Fue como un niño millonario, con mucho petróleo, que de pronto decide jugar a la revolución. Puede sonar divertido, pero sus consecuencias son trágicas.

¿Qué repercusiones tuvo la novela entre los simpatizantes chavistas?

Es difícil saberlo. Para la cultura oficial, la novela no existe, nunca se ha escrito. El chavismo es muy sensible ante la figura del “Comandante eterno”. Cualquier cosa que lo humanice, que lo vuelva mortal, que lo cuestione un poco, puede ser de inmediato considerada una ofensa, una herejía.

¿Si el barril de petróleo hubiera seguido a más de cien dólares, hoy el gobierno de Maduro tendría una gran aceptación en la sociedad?

Yo creo que le estaría yendo mejor. Pero igual le pasó a Chávez. El gobierno llevaba años resolviendo su ineficiencia con dólares. El chavismo es un modelo especializado en gastar y derrochar riquezas, pero incapaz de producirlas. Y ahora estamos viviendo sus consecuencias. Es, por cierto, un típico ciclo de nuestra historia como Estado petrolero. Nuevamente. Con un barril a más de 100, cualquier populismo puede tener un éxito aparente. A Maduro le ha tocado la parte peor del asunto: debe administrar el fracaso de Chávez, sin poder echarle la culpa.

En el 2001 la Argentina pasaba una de las mayores crisis de su historia. El escritor Tomás Eloy Mártinez reflexionó sobre el tema y aseguró que el problema no era tanto económico sino moral. En el caso de Venezuela, ¿la crisis es sólo economica?

No, por supuesto que no. Es una crisis a todo nivel. Es una crisis cultural profunda. Que tiene, además, que ver con nuestra propia identidad, con los valores que tenemos como país. No sabemos si ahora todos estamos de acuerdo y entendemos de la mismas forma la libertad, la justicia, el trabajo, los derechos y deberes, el Estado, las instituciones, el ejército…Hay que construir un nuevo pensamiento común alrededor de todos esos temas. Ese también es un desafío para nuestro futuro.


Escribió junto con la periodista Cristina Marcano la biografía “Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal”. Después de ese trabajo, ¿cambió en algo la visión que tenía de Chávez?

Creo que nos sirvió para conocer más al personaje, desde varios puntos de vista, desde muy diversas miradas. Siempre entrevistamos a gente que lo conocía directamente, que había vivido o compartido experiencias con él. Y creo que algo que nos sorprendió fue descubrir que Chávez no era un improvisado. Todo lo contrario. Era un hombre que planificaba incluso su espontaneidad. Era muy calculador. Y también era muy persistente. Sabía pensar a largo plazo, cosa poco común en algunos sectores políticos venezolanos.

                                                                         Vera

Entrevista Alberto Barrera Tyszka El Nuevo Herald



Friday, May 20, 2016

Arturo Pérez Reverte: "Vienen tiempos difíciles"




El sábado a la tarde llovía, lo que en Miami es suficiente para que la gente prefiera quedarse en la comodidad de su casa y ver una serie de televisión. Sin embargo la librería Books and Books de Coral Gables estaba repleta de lectores. ¿Motivo? El escritor y periodista español Arturo Pérez-Reverte, un best seller dentro y fuera de su país, presentaba What We Become (Atria Books), la versión en inglés de El tango de la Guardia Vieja (Penguin Random House).

La novela, que es la décimocuarta del autor, tiene como protagonistas a Max Costa y Mecha Inzunza –él un ladrón y bailarín de tango; ella una dama hermosa y de la alta sociedad–, que a lo largo de 40 años del convulsionado siglo XX viven una historia de amor tan pasional como trágica. Como fondo de esta historia que no olvida la aventura, un elemento que siempre acompaña la narrativa del español, aparecen el tango, las ciudades de Buenos Aires y Niza, la Guerra Civil Española y los años de la Guerra fría.

Pérez-Reverte es conocido por el público más joven como el autor de la saga Las aventuras del capitán Alatriste, un verdadero éxito de ventas. Novelas como El maestro de esgrima, La tabla de Flandes y El club Dumas fueron llevadas al cine. Es miembro de la Real Academia Española y ejerció como reportero de guerra durante 21 años.


¿Tardó más de 20 años en escribir esta novela?

Hay novela rápidas y novelas cortas. Y ésta fue larga. La empecé a escribir hace más de veinte años y a las pocas páginas me di cuenta que no estaba funcionando, y la dejé dormir. Entendí que era demasiado pronto para esta novela: necesitaba más vida, más edad, más experiencias, más canas en la barba y arrugas en la cara. Llegó ese momento y la escribí.

El tango de la Guardia Vieja tiene un cierto clima de film noir. ¿Quiso darle algo de ese espíritu a la novela?

No exactamente. La historia habla sobre una Europa que ya no existe. Una Europa que poco a poco fue desapareciendo. Esa Europa yo la recuerdo en blanco y negro. No son deliberados estos recuerdos, ni mi sensación ni mi infancia, lo que me contaba mi abuelo ni las fotografías en casa de mis padres. Las fotos de bodas de ellos. Mi madre era una mujer muy elegante, bailaba muy bien. Todo eso lo recuerdo en blanco y negro. A la hora de recrear la historia no he podido evitar que ese blanco y negro esté presente de una manera estética en toda la novela.

La historia está situada en diferentes ciudades y también hay hechos históricos. ¿Se documentó?

Hay escritores cazadores y escritores recolectores. El recolector es aquel que está en un territorio del que no se mueve más que con la imaginación; el cazador es aquel que sale fuera a la vida a moverse, que va cazando: viaja, ve, vive. Yo soy ese tipo de escritor. Fue reportero muchos años y pasé la vida afuera. Para mis novelas yo viajo a esos lugares, me documento, hablo con la gente. Saco fotografías, tomo notas, leo libros, voy a los hoteles. Cada lugar que sale en mis novelas yo he estado en él. Esa parte de realidad es la que llevo siempre a las novelas.

En El tango de la Guardia Vieja hay una historia de amor muy fuerte. ¿Cómo se hace para trabajar ese sentimiento y no caer en lo cursi?

Es que yo no soy cursi. No podría caer en lo cursi. Solamente un escritor cursi cae en lo cursi, pero la vida que yo llevé fue muy ruda en una época muy dura en mis veinte años de reportero. He vivido, he leído, y tengo una biografía compleja, pero no hay nada cursi en esa biografía. Incluso mis recuerdos de amor en mi vida no son nada cursis. El amor solamente es cursi cuando quienes lo practican son cursis. Pero cuando son personas con una biografía diferente el amor corresponde con la vida del que lo siente. Aparte soy un escritor profesional, sé evitar los peligros, o lo intento. No es una novela sentimental. El amor tiene una parte importante, pero no es una novela de amor. Es una de aventuras.

El protagonista es bailarín de tango. ¿Usted sabe bailarlo?

Sí. Y mi padre nació en una época en la que era fundamental saber bailar tango para conocer chicas guapas. De hecho conoció a mi madre en un baile de tango. El tango ha estado siempre en mi familia como una especie de mito, de referencia, de broma familiar. El tango como parte de la vida. El tango como único acto sexual que puede hacerse vestido y de pie. Eso ha estado muy presente en mi vida desde niño. Escuchaba cantar tango a mi padre cuando era joven, lo vi bailar tango. Mi padre era un hombre muy elegante al que utilizo como modelo para el protagonista de la novela. Me ha sido entonces muy fácil utilizar el tango como elemento en la historia.

La última novela del capitán Alatriste es “El puente de los asesinos” (2011). ¿Hay proyectos para que regrese?

Alatriste es un compañero al que le tengo mucho afecto. Me ha ayudado a explicar y entender muchas cosas de España y lo hispano, eso incluye a América. Lo que pasa es que ya hay siete novelas. Voy a seguir, pero decidí dejarlo descansar un poco, hacer otras cosas y luego volver. Ha llegado a ser un personaje tan familiar para los lectores que ellos ya me exigen cosas de Alatriste que soy incapaz de dar. Por eso me siento muy responsable de él.

¿Le gustó la adaptación televisiva de La reina del sur?

Me gustó. Era una novela pura para adaptar al público de telenovelas. Ahora se está haciendo una segunda versión en inglés. Estoy muy contento con esa historia porque es un trabajo que trascendió la novela. Y ahora la gente cree que existió de verdad. Uno va a México y hablan de Teresa Mendoza como si hubiera existido. Los narcos la leen. El Chapo Guzmán estaba viéndola cuando lo detuvieron.

Con respecto al tema del narcotráfico, ¿cree que una de las soluciones sería la legalización de las drogas?

Es más complejo. Me inclino por la legalización, pero una controlada. Es decir, no libertad de narcotráfico y de narcóticos. Hay drogas muy peligrosas, hay partes del narcotráfico que son peligrosas y otras que no lo son tanto. Habría que negociar una solución satisfactoria. Sin duda, una mayor dosis de realidad a la hora de legislar sobre el narcotráfico permitiría eliminar algunos elementos muy críticos y muy peligrosos del negocio de las drogas.

¿A veces no tiene ganas de volver al frente de batalla?

No, es un trabajo para jóvenes. Ahora tengo 64 años y ya la vida que llevé me pasa factura. Pero cuando era joven fui muy feliz como reportero porque viví en muchos países, en muchas guerras, muchas aventuras. Y sobre todo, mi trabajo me dio una mirada, una forma de mirar el mundo. Una experiencia vital, esa biografía con la que ahora escribo novelas. Soy lo que soy ahora porque fui lo que fui de joven. Fue una vida intensa que recuerdo con mucho afecto pero ya no tengo ni edad, ni salud ni ánimo para vivir esa vida tan dura.

¿Es optimista con la situación en España?

Soy pesimista con respecto a Europa no sólo con España. Creo que hay un modelo de Europa, como referente moral del mundo, de Derechos Humanos y de libertades, esa Europa moderna y que iluminó el mundo incluido a América, hoy esa Europa está en decadencia. Vienen tiempos oscuros. Ya ha pasado la etapa. Es un continente viejo, con pocas posibilidades de ser lo que fue y creo que la fuerza está en otros lugares. Europa es un museo de la libertad y el derecho humano, de los derechos del hombre. Está quedando cada vez más atrás en el tiempo. Es un momento triste. En Europa están apagando la luz.

                                           Vera

           

            Entrevista Arturo Pérez Reverte, El Nuevo Herald


    

         

Saturday, March 5, 2016

Bianciotti, el cordobés de París



Hace poco leía un artículo de Patricio Pron sobre esa costumbre enraizada en la cultura argentina de expulsar autores hacia otros países donde continúan su obra, muchas veces en otro idioma –por lo general en francés. El escritor de La vida interior de las plantas de interior enumeraba algunos artistas como Juan Rodolfo Wilcock, Copi, María Cecilia Barbetta y Héctor Bianciotti. Sobre el autor nacido en Córdoba en 1930 y fallecido en París en el 2012, agregaba “se piense de este último lo que se piense”. Esa frase hizo ruido en mi cabeza. ¿Qué es lo que se piensa de Bianciotti? ¿Qué es lo que yo pienso de este autor que tras vivir más de veinte años en Francia decidió, luego recibir la ciudadanía de ese país, escribir sólo en francés?

Héctor Bianciotti es una figura incómoda en la literatura argentina, y me atrevería a extender esa sensación hacia la latinoamericana. Salvo el librito de poemas Salmo en las calles, el resto de su obra la publicó primero en el extranjero. Bianciotti escribía en un español afectado, con la pesada (y temeraria) influencia de Marcel Proust. Hay máximas y análisis minuciosos de los sentimientos, una voluntad por practicar la novela psicológica. Algunas de sus historias pasan en mansiones europeas o norteamericanas, como en la pampa argentina. Poco en su literatura tiene un color local que se pueda adherir a los autores del Boom. No hay ideología de izquierda. Es un escritor solitario que desde París construyó una obra mientras se metía en el círculo influyente del aparato cultural francés, en trabajos como lector para la editorial Gallimard y crítico literario en las revistas La Quinzaine Littéraire, Le Nouvel Observateur y el periódico Le Monde.

En los años de ebullición editorial que dio el Boom y la onda expansiva que llegó a los '70 arrastrando a autores menores, Bianciotti ganó el premio Médicis a la novela extranjera por La busca del jardín, pero ese hecho tampoco consiguió colocarlo en el radar de las publicaciones ni universidades de América Latina. Con su primera novela escrita en francés, Sans la miséricorde du Christ (Sin la misericordia de Cristo), consiguió el Premio Femina 1985.

Hay algo que siempre molestó de Bianciotti en los círculos literarios argentinos. En cada oportunidad que tuvo, no dudó en declarar el carácter provinciano de la literatura del Río de la Plata. Salvo Borges, Silvina Ocampo, Silvia Baron Supervielle, Juan Rodolfo Wilcock y uno que otro autor, Argentina estaba enclavada en la barbarie y en una historia breve y violenta. Para el escritor cordobés, Europa y más puntualmente Francia, era el sinónimo de la civilización. Sus abuelos piamonteses habían emigrado a “la América” por un futuro menos difícil, pero una vez instalados en la pampa argentina, sólo habían cosechado una vida minúscula, que se mimetizó con la chatura del paraje salvaje. Con su viaje a Europa, Bianciotti encausaba ese destino que había ido en un momento en zig zag. Bianciotti regresaba a casa.

Una tarde de 1955 en Plaza San Martín, de la ciudad de Buenos Aires, el escritor se topó con Wilcock –otro que en su nueva vida en Italia abandonaría definitivamente el español por la lengua de su país adoptivo. Al verlo, el autor de La sinagoga de los iconoclastas le disparó: “Si no te vas de este país ahora, estás perdido para siempre. Hay un barco que parte para Italia, no es caro, dentro de veinticinco días. Tus amigos pueden organizar un espectáculo y reunir el dinero del pasaje. Yo me voy en él”.

Ningún encuentro es casual. Con el tiempo entendemos bien que había un motivo. Las palabras de Wilcock detonaron las ganas íntimas de ese joven de veinticinco años de alejarse de la Argentina: su estadía en Buenos Aires, donde trabajó ocasionalmente como actor y modelo, y padeció la persecución policial por ser homosexual, fue la última prueba que el país no era para él. A los pocos días encontró a Wilcock en la cubierta del barco que leía plácidamente The Old Man and the Sea en una edición de la revista Esquire.

Los años en Argentina como los posteriores en Europa, primero en Italia, donde trabajó en una inmobiliaria y en la radio –un compañero celoso lo delató ante las autoridades por no tener papeles–, luego su breve estadía en la España de Franco en la que actuó como extra en algunos films, para recaer finalmente en París, se cuentan detalladamente en los tres volúmenes de su autobiografía –o autoficción, como Bianciotti prefería decir–: Ce que la nuit raconte au jour (Lo que la noche le cuenta al día), Le Pas si lent de l’amour (El paso tan lento del amor) y Comme la trace de l’oiseau dans l’air (Como la huella del pájaro en el aire).

Si en sus novelas no descubrí mayores momentos interesantes, al leer estos tres libros –traducidos con delicadeza por Ernesto Schoo–, en cambio, encontré una alianza entre la belleza que debe tener toda obra y el espíritu de dejar constancia de una experiencia. A través de la escritura, Bianciotti se confiesa y a la vez reflexiona sobre el hambre que padeció en sus primeros años en Europa, sobre los encuentros con otros autores que moldearan su vida –Borges, Angelo Rinaldi–, la miserias humanas, la voluntad por ser aquello que aspiraron sus sueños en Argentina: un artista.

La historia la escribe desde un momento de felicidad. Hacía un par de años era miembro de la Academia Francesa de Letras, distinción que pocos extranjeros han tenido. Fundada en 1635 por el cardenal Richelieu durante el reinado de Luis XIII, lo que la hace una de las instituciones más antiguas de Europa, los miembros –que se autoproclaman modestamente “inmortales”– siguen de cerca la evolución del idioma y actualizan el diccionario...

Aún instalado por completo en la vida cultural francesa, Bianciotti fue un hombre generoso con muchos jóvenes argentinos. Leopoldo Brizuela alguna vez le escribió con la esperanza de que su novela Tejiendo agua se publicara en Gallimard. El autor no pudo hacerlo, pero la recomendó a Tusquets donde sí la editaron. Otro joven, Eduardo Berti, admirador de su obra, le mandó su libro de cuentos Los pájaros y una novela inédita, Agua, que Bianciotti le dio la bienvenida con un blurb que salió en la edición argentina: “He descubierto, en mi larga vida de lector de manuscritos en editoriales, siete escritores. Eduardo Berti ha sido el séptimo”. Al poco tiempo el autor decidió mudarse a París y Bianciotti lo ayudó, algo que también había hecho en los años '70 con Alicia Dujovne Ortiz. En Francia apoyó la carrera de Jean-Baptiste Niel y Hervé Guibert, ambos muertos muy jóvenes por el SIDA.

Bianciotti falleció a los 82 años, luego de padecer durante bastante tiempo una extraña enfermedad que atacaba la memoria. Las noticias que llegaron a la Argentina señalaban la soledad y pobreza de sus últimos meses, que recordaba algunas muertes de poetas malditos en el París decimonónico. De Wikipedia ese dato fue borrado. Cada vez que viajaba a París, Berti lo visitaba. En el obituario de quien consideró un amigo generoso escribió que las enfermeras que lo cuidaban en el asilo de ancianos trataban a Bianciotti como a un príncipe venido de otro mundo. A veces le servían una copa de champagne mientras escuchaba a Maria Callas.

                                                                                                                          
                                                                                                                  Vera


Perfil Héctor Bianciotti, Suburbano.net